EGIPTO ,MARAVILLOSO............

Mostrando entradas con la etiqueta MITOLOGIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MITOLOGIA. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de febrero de 2008

El AVE FENIX


Ave fabulosa de enorme tamaño, tenía forma de águila y ostentaba en su plumaje unos colores tan hermosos, que las bellas plumas del pavo real palidecerían a su lado. Es originaria de Etiopía y está relacionada con el culto al sol en Egipto.Las tradiciones difieren respecto a la duración de su vida, que según unos sería de unos quinientos años y según otros alcanzaría la formidable cifra de doce mil novecientos cincuenta y cuatro años. Era un animal único en su género, por lo que no podía reproducirse uniéndose a otro de su misma especie.Vivía en Etiopia hasta el momento de su muerte. Cuando sentía llegar la época de su defunción, formaba una pira con plantas aromáticas como el incienso y el cardomomo. Aquí las tradiciones discrepan tomando varias direcciones. La versión más popular relata como el Fénix se tumbaba en la pira, la prendía fuego y de sus cenizas surgía el nuevo Fénix. Otra versión sin embargo, relata como el Ave Fénix una vez acostado en la pira, muere impregnado por su propio semen. De aquí nace el nuevo Fénix, que toma el cadáver de su padre y lo deposita en el interior de un tronco de mirra hueco. Después transporta el tronco hasta la ciudad de Heliopolis. En su viaje es acompañado por un concurrido cortejo, compuesto por bandadas de aves de distintas especies. Cuando llega al altar del sol, en el templo de Heliopolis, deposita a su antecesor sobre el altar. Un sacerdote del templo del sol comprueba con un antiguo dibujo del Fénix la autenticidad del animal y una vez hecha la comprobación, incinera al viejo Fénix. Concluida la ceremonia, el nuevo Fénix regresa a Etiopía donde vive alimentándose de gotas de incienso hasta el fin de sus días.

jueves, 21 de febrero de 2008

Tifón

Existen varias versiones sobre su nacimiento, la más extendida lo hace hijo de Gea y Tártaro. Según algunas tradiciones, Gea, buscando venganza por la derrota que Zeus había infringido a los Gigantes, calumnió a Zeus ante su esposa Hera. Hera indignada pidió consejo a Cronos para vengarse. Este le entregó dos huevos impregnados con su semen que una vez enterrados darían lugar al nacimiento de un ser capaz de destronar a Zeus, Tifón. Otra leyenda relata como Hera dio a luz a Tifón sin intervención masculina, después entregó su vástago a la serpiente Pitón de Delos para que ella lo criase.Tifón era un ser monstruoso, más alto que cualquier montaña. En vez de dedos tenia cabezas de dragón, de cintura hacia abajo estaba formado por serpientes, poseía alas y sus ojos despedían fuego y víboras.Como este engendro ambicionaba el dominio del mundo, atacó el Olimpo. Cuando los dioses lo vieron, huyeron despavoridos a Egipto, donde se ocultaron bajo la forma de diversos animales. Apolo se transformó en Milano, Ares en pez, Dionisio en macho cabrio, Hermes en ibis, etc. Solo Atenea y Zeus hicieron frente al engendro. En el monte Casio se entabló una feroz contienda entre Zeus y Tifón. Aunque al principio parecía que Zeus llevaba ventaja, finalmente Tifón consiguió arrancar al señor del Olimpo la hoz con la que le atacaba y armado con ella, cercenó los tendones de su oponente, haciéndole perder toda su fuerza. Después Tifón metió los tendones dentro de una piel de oso y llevó el paquete a Cilicia. El paquete fue guardado en un lugar que llamado "gruta Coricia", bajo la custodia de la dragona Delfine.Hermes y Pan rescataron los tendones y se los devolvieron a Zeus, consiguiendo de esta forma que el dios recuperase su fuerza. Montado en un carro con caballos alados, Zeus emprendio la búsqueda de Tifón. Una vez localizado se reanudó la lid. Durante este enfrentamiento, Tifón se dirigió al monte Nisa, donde las Moiras le habían informado que existían unos frutos mágicos que le proporcionarían fuerza. Zeus salió tras él y la batalla continuó hasta que Zeus lanzó contra Tifón el monte Etna. Según unas versiones, aún se oyen los lamentos del monstruo atrapado bajo el monte. Según otras, Tifón murió al ser aplastado por el Etna y su cadáver fue arrojado al Tártaro. En algunas tradiciones se le denomina el desnacido, al ser entregado de nuevo al seno de su madre Gea, la tierra.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Zeus/Jupiter

El dios por excelencia de la mitología griega no es otro sino Zeus, una divinidad de la tercera generación de los dioses que habitan en el Olimpo, que arrebata el poder celestial a su despótico padre Cronos para implantar un reinado marcado por sus andanzas de dios tan poderoso como atractivo y de hombre tan alegre como incansable en sus pasiones. Zeus fue el más importante de los hijos de Cronos, dios del tiempo, y Rea, diosa de la tierra. De hecho, su nacimiento fue crucial, porque marcó la lucha entre la decisión de su madre de salvarle la vida a toda costa y la obsesión de su padre por devorarlo. Cronos quería evitar, sin importarle los crueles medios que tuviera que usar para ello, la profecía de sus padres, los dioses Urano y Gea, que anunciaba que sería uno de sus propios hijos quienes terminarían por arrebatarle el trono.La sucesión en el reino de los cielos ya había conocido episodios de lucha a muerte entre padres e hijos. En la segunda generación, Cronos se había levantado en armas, utilizando la ayuda de sus hermanos rebeldes, los cíclopes, para derrocar a su padre, Urano. Al saldar el enfrentamiento, el hijo no había dudado en humillar al vencido, castrándole implacablemente de un golpe certero con una hoz de pedernal. Asimismo había tomado la determinación de acabar con la profecía lanzada por sus progenitores usando el medio más sangriento. Cronos decide terminar con los hijos que le fuera dando Rea comiéndose sus cuerpos, para estar seguro de que sus descendientes desaparecían de su divino horizonte.Hestia, Deméter, Hera, Hades y Posidón fueron devorados por su padre, Cronos. Sin embargo Rea, logró salvar a uno de sus hijos, Zeus. Entregó al recién nacido a su abuela, Gea, para que lo llevara a un lugar seguro. Mientras que ella entregaba a su marido un fardo en el que una piedra simulaba el bulto de un bebé. En un principio Cronos, sin pensárselo dos veces, engulle a la pretendida criatura; pero acabó por darse cuenta del ardid y siguió buscando al hijo para evitar ser derrocado en el futuro por él.

domingo, 17 de febrero de 2008

Poseidon/Neptuno

Aunque Poseidón o Posidón es el dios de los océanos, o por lo menos del Mediterráneo, es decir, del único mar conocido por los primeros griegos, también es un rey que acude siempre con sus caballos. De hecho, él regaló a los hombres el primer caballo que pisó la tierra firme y, por eso, siempre se le recuerde como auriga de un maravilloso carro de oro, surcando las aguas no con la quilla de una nave, sino con las ruedas de un carruaje que es capaz de surcar las olas. Poseidón será, por tanto, el rey de la gran superficie del mar y de sus negros abismos, que no necesita exhibir ningún cetro ornado de piedras preciosas, ni llevar ropajes suntuosos, porque su aspecto demuestra su poder lo suficiente. Por contra, en su potente brazo esgrime un amenazador tridente marino que simboliza, mejor que cualquier otro objeto, su verdadero poder específico. Tridente que es también la herramienta decisiva para realizar sus deseos, o para hacer que se obedezcan inmediatamente sus órdenes. Ya que Poseidón está en consonancia con la idea de los clásicos griegos según la cual el mar es la fuente de toda vida, marina, aérea o terrestre. Poseidón se encuentra en esa privilegiada categoría de dios superior, que puede permitirse el constante lujo de mostrar su diferencia, su desmesura, en las acciones pequeñas y en los grandes asuntos. Por eso, Poseidón, terrible ser de los mares, desea, continuamente, poseer la tierra de la que partió y entra repetidamente en pugna con sus compañeros. No le basta con ser el soberano de todo lo conocido y desconocido que habita en el Océano; tampoco le basta con ser el precursor de la doma y la utilización del caballo, ni ser querido y respetado por haberse convertido en su generoso donante a la humanidad; ni siquiera su fastuoso palacio del Egeo. Poseidón quiere volver a la tierra firme y en ella pasa la mayor parte de su reinado, entre pleitos inútiles. Por eso, cuando una y otra vez le fallan sus maniobras, el dios del mar utiliza las tormentas y la fuerza de sus olas para barrer las costas y atemorizar a los inocentes ciudadanos de tierra adentro. Mientras él se retira a sus dominios acompañado de toda una corte de divinidades menores, formada por sirenas, tritones, nereidas, oceánidas, hespérides, etc. En concreto, Posidón, aparte de sus caballos y de ser conocido también bajo la forma del caballo, tuvo siempre a su lado a los delfines como cabalgaduras y compañeros. Pero además era el dios que sostenía el planeta en el que vivimos, porque el Océano rodeaba la tierra y era evidente que él desde los mares, soportaba el peso de la tierra firme. Además, Posidón había dado forma a las costas, había arrancado trozos de montañas para formar los acantilados o había pasado la mano por el litoral para dejar suaves playas y abrigadas bahías en las que los barcos y los navegantes encontrasen refugio. También había salpicado el mar de los griegos de las más hermosas islas que se podían concebir y había dibujado con sus dedos o su tridente las gargantas por las que discurrían los ríos. Por eso, aparte de tener a su lado a las sirenas traidoras, a las nereidas inigualables, a las oceánidas hermosas y a los tritones poderosos, Posidón era señor de las ninfas, ondinas y náyades de los lagos, de los ríos, de las fuentes. Todas ellas eran parte de su hermosa corte, que le debían pleitesía y obediencia por ser parte del mundo acuático.